17/02/2026
La Escena Hardcore Punk de Chicago. 80s y 90s
Artículo de la escena HC-Punk de la década de los 80 y 90 de Chicago con las bandas clave, el DIY y los sellos que forjaron el auténtico "Chicago Sound"
La Escena Hardcore Punk de Chicago. 80s y 90s
Cuando se habla de punk americano, Chicago suele quedar eclipsada por ciudades como Nueva York, Washington D.C., Boston, San Francisco o Los Angeles. Sin embargo, quien se adentra un poco en los recovecos de la subcultura punk primeriza, sabe que la ciudad del viento forjó a finales de los 70 y primeros 80 una escena igual de influyente, marcada por la crudeza industrial, la diversidad social y una ética comunitaria que definiría buena parte del punk hardcore de las décadas siguientes.
En esos primeros años de la historia del punk, en Chicago se estaba gestando algo distinto a lo que sucedía en otros lugares del territorio americano: una escena más áspera, más ruidosa, más auténtica. Sin escaparates, sin focos, sin
glamour; solo un puñado de chavales que creían que la música tenía que ser urgente, directa y honesta.
El documental You Weren’t There: A History of Chicago Punk, 1977–1984 captura muy bien esa sensación de estar siempre “al margen de los márgenes”. Este magnífico documental dirigido por Joe Losurdo (bajista de los grandes Life Sentence) y Christina Tillman en 2007, trata sobre la escena punk de la Ciudad de Chicago y recupera precisamente esa energía primigenia: bandas jóvenes, sin apenas recursos, ocupando sótanos, lofts o bares que normalmente acogían blues y rock clásico, y que poco a poco dieron forma a la incipiente escena punk rock de la ciudad del Midwest cuando todo estaba todavía por descubrir.
Marie Kanger-Born también lo explica en el libro Confessions of a Chicago Punk Bystander: en Chicago no entrabas en la escena, simplemente te tropezabas con ella. Un día ibas a Wax Trax! a por un disco de importación, y al siguiente estabas en un sótano viendo a una banda que probablemente solo iba a existir dos meses, pero que esa noche parecía la cosa más
importante del mundo. Este libro representa una cruda mirada a la ciudad, los clubes y el estilo de vida de la temprana escena punk de Chicago a finales de los años 70 y 80 que, como bien define su autora, era tan ruidosa como improbable, sostenida por una red de fanzines, tiendas de discos y locales que sobrevivían entre cierres, redadas y precariedad. Esta narrativa sigue la introducción de la autora al punk rock a través de los infames clubes nocturnos de Chicago:
O´Banion´s y OZ.
En 1984, la película Savage Beliefs se rodó casi por completo y se creyó perdida para siempre, pero en 2019, el director Charlie Fink publicó el material en su página de YouTube. La película está prácticamente completa y puede verse gratuitamente. El material de la película va sobre sexo, drogas, rock and roll y asesinato, se grabó en octubre de 1984 en el West End; incluye a los propios Savage Beliefs como protagonistas así como también a los Naked Raygun.
A finales de los 70 y principios de los 80, Chicago no tenía un sonido único, pero sí un espíritu común: hacer ruido sin pedir permiso. La escena no era todavía “hardcore” en un sentido estricto. Fue más bien un caldo de cultivo diverso, donde convivían post-punk, garage abrasivo y punk primitivo a secas. Posteriormente, el “Chicago Sound” se fue consolidando a principios de los 80, pero más que un género, fue una manera de tocar, escribir y entender el punk, profundamente ligada al contexto urbano y social de una ciudad como Chicago, marcada por fábricas, frío invierno, barrios grises, servicios públicos precarios y anonimato urbano. A diferencia del hardcore de Washington D.C. o del punk hiperveloz de la soleada California, el sonido de Chicago no se basaba exclusivamente en ir más rápido. Las canciones eran tensas, compactas, con ritmos firmes y un tempo que dejaba respirar los riffs: agresivo, sí, pero contenido, con una sensación de presión constante más que de explosión. No hay solos virtuosos ni capas innecesarias, pero sí una marcada melodía con estribillos coreables, casi himnos, incrustados en canciones duras y directas. Finalmente, lo que termina de definir el Chicago sound es su marcada ética DIY.
NAKED RAYGUN LIVE IN GILMAN STREET (increíble sonido!)
NAKED RAYGUN LIVE IN GILMAN STREET (increíble sonido!)
Una buena muestra del primer punk fueron The Mentally Ill, que grabaron su primer EP, Gacy´s Place en 1979, con una crudeza tan extrema que parecía un experimento casero, y aun así se convirtió en un objeto de culto. Tutu & The Pirates, en cambio, y considerados por muchos la primera banda punk de Chicago, eran la versión gamberra y absurda del punk y
dejaron huella en la manera irreverente de entender el punk, como se puede apreciar en sus demos y grabaciones en vivo entre el 77 y el 79, y recopiladas años más tarde en vinilo por el sello Factory 25.
Strike Under fue uno de los primeros grupos en canalizar esa energía en algo más concreto. Su EP del 81 Immediate Action sigue siendo un ejemplo de hardcore urgente y directo, con riffs tensos y letras que reflejaban frustración. No obstante, la tensión entre los hermanos y guitarristas Steve y Chris Björklund, que podía escalar hasta llegar a altercados físicos, a veces
mientras la banda estaba en el escenario, fue la causa de su ruptura al poco de lanzar el disco.
Al poco tiempo, Articles of Faith publicaban el EP What We Want Is Free en el 82 y posteriormente su primer y fantástico LP Give Thanks en 1984, donde mezclaban hardcore y conciencia política y social con un enfoque que conectaba con los barrios obreros y suburbios de Chicago, y mostraban que el punk podía ser un arma con su discurso político directo, tal y
como escupía Vic Bondi con rabia en sus incisivas letras. Hasta el punto en que, durante un concierto, Vic Bondi tuvo que enfrentarse a neonazis que irrumpieron en el local: interrumpió la canción y les dijo que, si querían pelear, lo hicieran con él, no con el público. Finalmente, los cerdos se marcharon abucheados.
Por su parte, Effigies definieron el sonido oscuro y tenso de Chicago y, junto con Strike Under y Naked Raygun, son considerados como los arquitectos del "CHICAGO SOUND". Empezaron su andadura en 1980 y sus dos primeros EP fueron grabados por el reconocido ingeniero de sonido de Chicago, Timothy Powell, presentando un sonido crudo, pero guitarrero y poderoso. En For Ever Grounded de 1984 la banda se alejó de sus raíces hardcore por un sonido más PUNK".
Los Big Black del gran músico y productor Steve Albini, arropado por 2 miembros de Naked Raygun, fueron otros de los imprescindibles de la escena, aunque jugasen en otra liga. No representan el hardcore estrictamente hablando, pero sí el lado más brutal, industrial y abrasivo de Chicago. Con el uso de una caja de ritmos en lugar de una batería convencional y
unas letras muy controvertidas, grabaron discos esenciales como Atomizer y Songs About Fucking. Su influencia excede la escena punk, pero nacen y se alimentan de ella. Pero por encima de todos, estaban Naked Raygun, seguramente la banda más influyente de toda esta primera etapa. Su mezcla de melodía y agresividad, junto con sus característicos “whoa-ohs”, sentó una base estilística que después inspiraría a Pegboy y a buena parte del punk melódico estadounidense. Con sus primeros LP’s Throb Throb y All Rise, del 85 y el 86 respectivamente, discos que todavía suenan frescos y épicos, el grupo se convirtió en una de las bandas más populares de Chicago y tenía seguidores fieles en todo el país. Eran melódicos
pero duros, con himnos como “Soldier’s Requiem” o “Home of the Brave” que cualquiera podía corear en los habituales conciertos en la sala Metro, un ritual semanal de comunidad improvisada. En una de las anécdotas más recordadas, durante un bolo invernal, el público lanzó rollos de papel higiénico al escenario mientras cantaba los “whoa-oh” marca de la casa,
demostrando que Chicago podía inventar sus propias tradiciones.
BIG BLACK LIVE AT CBGB´s 1986
BIG BLACK LIVE AT CBGB´s 1986
Más tarde surgieron bandas como Bhopal Stiffs, cuyo nombre se inspiró en un desastre ambiental de 1984 en Bhopal, India, ofrecían melodía, velocidad y furia, bien representada en sus 2 brillantes EPs que editaron entre el 87 y el 88. Más tarde formarían parte de Pegboy. Life Sentence, por su lado, condensaban velocidad sin freno y estructuras complejas con un bajo a mil por hora. Sacaron dos LPs en su propio sello Walkthrufyre, para los cuales recibieron críticas positivas. Ello supuso que la popularidad de la banda se viera impulsada por el apoyo de amigos de bandas bien conocidas como Dirty Rotten Imbeciles y Corrosion Of Conformity.
James Hetfield, de Metallica, incluso tenía una pegatina de Life Sentence en su guitarra. Con unos postulados parecidos, Out of Order, con su hardcore directo y sin adornos, también editaron su único LP Paradise Lost a través de Walkthrufyre en el 86, pero fue reeditado en el 98 por Victory Records con otro nombre y portada. De Rights of the Accused destaca su primer EP Innocence de 1984 que capturaban la crudeza de los conciertos de sótano con la energía del hardcore rápido y efervescente de la época, pero pronto desviaron su mirada hacia un enfoque más orientado al hard rock y al heavy
metal. Gozaban de gran sentido del humor: en una ocasión dedicaron un concierto entero a burlarse de un concejal que intentaba cerrar locales punk de la ciudad, tocando disfrazados de ancianas con bastones.
Entre las bandas más conocidas y surgidas en los 80, no podían faltar los punk rockers melódicos Screeching Weasel, que desempeñaron un papel paradójico dentro de la escena de Chicago y, por extensión, del punk estadounidense. No fueron una banda central del hardcore-punk local en el sentido clásico, pero sí una anomalía que terminó teniendo un impacto
enorme en la escena. La propuesta de Ben Weasel y los suyos siempre fue de canciones cortas, simples, muy influenciadas por los Ramones, con letras irónicas, que terminaron definiendo el punk rock melódico estadounidense de los 90: The Queers, Parasites, Mr. T Experience, Vindictives… todos ellos beben del sonido desenfadado y ramoniano de los Weasel.
Otras bandas menos conocidas pero esenciales completaban el mosaico del punk de Chicago de los 70-80: Silver Abuse, Negative Element, Subverts, Savage Beliefs, Da!, End Result, Blatant Dissent, Naked Hippie… Cada grupo aportaba un ángulo distinto de lo que significaba hacer punk en el Chicago de los 80. Había variedad y calidad por doquier.
Al llegar los 90, la primera oleada había cambiado, pero la ciudad no se quedó ni mucho menos en silencio. Pegboy, con exmiembros de Naked Raygun y Bhopal Stiffs, recogió la antorcha con su genial EP debut Three-Chord Monte en 1990 y el subsiguiente LP Strong Reaction del 91, ambos ejemplos de su genialidad a la hora de componer himnos punks, anteniendo la mezcla perfecta de melodía y agresividad necesarias para convertirlos en una banda épica que ha marcado e influenciado a cientos de bandas posteriores. Tal vez se puedan considerar deudores del sonido Chicago más característico de esa década y todavía hoy siguen al pie del cañón.
The Bollweevils representaban el hc-punk acelerado y melódico que tanto se popularizó en los 90, pero con su propio espíritu alejado de la soleada California y con un regusto muy arraigado al Chicago Sound, nada que ver con el manoseado “sonido patinete”. Su guitarrista Ken relata cómo fueron teloneros de Naked Raygun en 1989: «Envié una carta con una cinta a Naked Raygun. Olvidé incluir un número de teléfono. Solo quería hacerles saber que me encantaba la banda. Un día, recibí una carta de respuesta preguntándonos si queríamos tocar con ellos en el Metro. Era el concierto del noveno aniversario del Metro. Nosotros abrimos el concierto». Este fue el primer concierto con Darryl Wilson como vocalista principal, que luego se convertiría en un reputado médico.
No Empathy, a pesar de haberse formado en el 83 y haber sacado un par de LPs en esa década, definieron más su estilo y personalidad en los 90 con su punk rock crudo y melancólico, llegando a editar 5 discos y diversos EPs con Marc Ruvolo como el único miembro que duraría toda la vida de la banda. Éste también fundó Johann’s Face Records para publicaría
casi todo el material de No Empathy, aunque poco después el sello se expandió para publicar discos de otras bandas de Chicago.
Hablando de Apocalypse Hoboken, éstos continuaron expandiendo la escena hacia nuevos territorios, con canciones cortas, abruptas, a menudo caóticas, con estructuras poco convencionales. Tuvieron una prolífica carrera lanzando varios álbumes y EPs, apareciendo en varias compilaciones a lo largo de la década de 1990, como por ejemplo la que hizo Martín de Los Crudos en defensa de los derechos de los nativos americanos.
Los Crudos también se deben considerar como una banda importante en esta particular escena. Son una banda genuinamente DIY de hardcore punk político liderada por el vocalista de origen uruguayo Martín Sorrondeguy. Todos los miembros de la banda eran de ascendencia latina y casi todas sus letras estaban en la lengua de Cervantes. Se formaron en 1991 y su legado e influencia es muy notable hasta día de hoy, no solo dentro del movimiento punk hispanohablante, sino también con la aceptación de dicho movimiento dentro de las escenas punk predominantemente blancas de Estados Unidos, así como dentro de la escena europea.
LOS CRUDOS LIVE TOKYO 1996
Los sellos independientes también tuvieron una influencia realmente importante dentro del desarrollo musical underground de la ciudad del viento. De entre los más importantes, tenemos a Touch and Go Records. Este comenzó como un fanzine de Tesco Vee de los Meatmen en 1981. Corey Rusk, antiguo bajista de la banda de hardcore de Ohio The Necros, se unió al sello poco después de su fundación y tomó las riendas en 1983, cuando Tesco se mudó a Washington D. C. Rusk trasladó el sello a Chicago y también lanzó Quarterstick Records como filial en 1990. Touch and Go se convirtió en la columna vertebral del hardcore y el noise punk en el medio oeste americano. Publicó (también a través del subsello Quarterstick Rcs.) a bandas como The Effigies, Didjits, The Jesus Lizard, Big Black, Shellac, Naked Raygun, Pegboy…
Con el gran y ya desaparecido Steve Albini detrás de muchas producciones, ayudó a definir el sonido y la ética de trabajo de toda una generación de punks. Wax Trax! Records, aunque más asociado al industrial y al post-punk, fue clave en el
ecosistema underground de Chicago, especialmente a finales de los 70 y primeros 80. Primero fue una de las mejores tiendas de discos para comprar discos de punk y rock alternativo a principios de los 80. Inaugurada el 25 de noviembre de 1978, Wax Trax contaba con una extensa colección de artículos importados de Gran Bretaña y una segunda planta entera
dedicada a la ropa. La tienda también se convirtió en su propio sello discográfico, que publicó algunos de los primeros discos de punk de Chicago, como el de Strike Under.
También tuvo su relevancia Ruthless Records en el punk de los primeros 80. Era un sello independiente gestionado por Jon Babbin, la gente de los Effigies, de Naked Raygun y Steve Albini (Big Black). Tras el lanzamiento del EP Haunted Town de Effigies, John Kezdy no estaba satisfecho con la gestión de Autumn Records y decidió fundar el sello con el manager de éstos.
Naked Raygun y Big Black se unieron poco después y los tres trabajaron juntos para lanzar sus primeros discos. No era realmente una compañía ni nada por el estilo, solo una forma de que estas bandas difundieran sus discos bajo un mismo paraguas. Las propias bandas eran prácticamente responsables de toda la organización y los gastos de sus propios discos;
Ruthless era solo un nombre/dirección central para dar la impresión de una compañía discográfica a efectos de distribución. La segunda mitad de la existencia de Ruthless (desde aproximadamente 1985) estuvo dirigida casi exclusivamente por Steve Albini.
Roadkill Records fue un sello discográfico fundado en 1988 por Dave Best, un vendedor de libros de texto universitarios que quería usar sus bonificaciones por ventas para empezar a publicar discos y que tuvo su tirada a finales de los 80 con ediciones importantes de bandas como Screeching Weasel, Bhopal Stiffs, Sludgeworth o Effigies.
En la segunda mitad de los 80 surgió Walkthrufyre Records. El sello publicó varios discos de bandas de punk y metal de Chicago (con la excepción de los White Pigs, de Connecticut) con la promesa de ofrecerles distribución profesional. Los planes y la realidad resultaron ser dos cosas distintas, pero no en vano sacó cosas interesantes como los Lp de Out Of Order y Life Sentence. Ya en los 90 llegó Johann’s Face Records, fundada por Marc Ruvolo de No Empathy, y susupo
uno de los sellos más importantes del punk DIY de los 90, que editó discos de Apocalypse Hoboken, No Empathy, Alkaline Trio, o Smoking Popes. También se creó Lengua Armada Discos, sello independiente de hardcore punk y thrash DIY de larga trayectoria, con sede en Chicago. El sello fue creado y está dirigido por Martin Sorrondeguy, vocalista de varias bandas
del mismo sello, entre las que destacan Los Crudos y Limp Wrist.
Artículo por Artur Tufurro
Puedes escuchar el especial de Chicago del Tonight is the Blast
Película completa "YOU WEREN´T THERE"